lunes, 3 de noviembre de 2014

Macarons

 Buenos días a tod@s,  si ayer os hablaba de las recetas de aprovechamiento, haciendo el soufflé de coco con las claras de huevo que me habían sobrado; hoy sigo en la misma línea.
 Todavía tenía claras que me seguían sobrando, así que decidí sorprender a mi mujer preparando unos deliciosos macarons. Son esos momentos en los que no tienes planeado hacer una cosa, pero al final acabas haciendo otra diferente para aprovechar lo que tienes a mano.
 El macarrón ( del francés macarón , y este a su vez del italiano maccarone ), es un tipo de galleta tradicional francesa hecho de clara de huevo, almendra molida, azúcar y azúcar glas. De origen italiano, el dulce se dio a conocer en el siglo XVI, surgiendo del horno del pastelero de la corte francesa como cúpulas redondas con base plana, y en el siglo XIX se empezaron a unir de dos en dos con un relleno entre medio. Los macarons se hacen de una amplia variedad de sabores, según la confitería y la época del año.
 Los macarons actuales son dos pastelitos hechos de dos galletas y una crema o ganaché entre ambas, y no deben confundirse con los dulces de nombres parecidos llamados macaroons, que son dulces densos hechos con almendra y clara de huevo o con una pasta de almendra densa.

Ingredientes que necesitaremos:

 - 110 grs. de claras de huevo (3 claras).
 - 110 grs. de almendra molida.
 - 220 grs. de azúcar glas.
 - 40 grs. de azúcar.
 - Colorante para darle el toque que más os guste.





Para hacer los macarons necesitamos dejar las claras fuera de la nevera toda la noche, para que reposen y asegurarnos que están a temperatura ambiente (se llama proceso de envejecimiento).
 Una vez tengamos las claras preparadas las vamos a montar a punto de nieve.

Empezamos a montar las claras, cuando veamos que empiezan a hacer espuma, añadiremos el azúcar.


 Mientras siguen montándose, tamizamos el azúcar glas y la almendra molida. Es conveniente hacerlo varias veces, para asegurarnos que no queda ningún grumo, y tamizarlos juntos, así a la hora de añadirlo a las claras irá todo a la vez.


 Justo antes de terminar de montar las claras, añadiremos el colorante, la cantidad que queramos dependiendo del color que queramos obtener, y sabremos cuando están montadas en su punto, porque hacen picos en la superficie.


 El siguiente paso lo haremos a mano ( en el caso de que lo demás lo hayamos hecho con robot ); añadiremos la mitad de la mezcla de azúcar glas y almendra, y con cariño maternal y una espátula iremos haciendo movimientos envolventes para que se vayan mezclando sin que se caigan las claras.




 Vemos que se va haciendo una masa pastosa y que cae un poco, no os preocupéis, es normal por el peso añadido, pero hay que hacerlo con mucho cuidado para no hacerlas caer del todo. Ahora añadiremos el resto de la mezcla, y con el mismo cariño maternal seguiremos mezclando con movimientos envolventes.



 Al final nos quedará un masa, que parece sacada de una película de terror de los 80, pero está deliciosa.. Prepararemos la manga pastelera para hacer las formas en papel de hornear, con una boquilla redonda, en mi caso use del nº 7 para hacerla más pequeñas, de bocado. Las normales se hacen con boquilla del nº 10.


 Si no tenéis manga pastelera, cogéis una bolsa de plástico transparente, y le cortáis una esquina. Llenáis la bolsa, a modo de manga pastelera y hacéis una prueba, si salen pequeñas, cortáis un poco más la esquina. Y a hacer las formas redondas.



 Estas son las que me salieron con las cantidades que os he puesto. Una vez preparadas todas, hay que dejarlas que se sequen. Tienen que hacer una costra en la superficie. El tiempo variará dependiendo de las circunstancias, desde 30 min. en adelante. Las vais tocando y cuando el dedo no se pegue y la superficie esté como seca, ya estarán listos.
 Ahora a hornearlas, las pondremos con el horno a 150º C durante 15 min. A mitad de cocción abrimos la puerta del horno para que salga el exceso de humedad y pierda un poco de temperatura, así nos aseguramos que no se queman por arriba. Es mejor hornear sin ventilador.



 Cuando las saquemos, veremos que tienen una base diferente del resto, se llama pie, y eso significa que están en su punto. Las dejamos enfriar completamente antes de retirarlas del tapete.
 En mi caso las uní con una salsa de chocolate que ya tenía preparada, al baño maría derretir 200 grs. de chocolate con 100 ml. de nata, dejamos que atempere ( se temple ) para que endurezca un poco y solo queda untarlas y unirlas.


 Ya solo queda degustarlas con la mejor compañía que podáis encontrar, porque comerlas sol@s, está prohibido. Deliciosas, jugosas, un sabor a almendras que se te cae la babaaaa.
 Por favor sed felices, y disfrutar de la cocina como yo lo hago.