sábado, 13 de diciembre de 2014

Pollo asado con verduras

 Os traigo una forma diferente de hacer pollo asado, lo vamos a cocinar con muchas verduras que luego serviremos de acompañamiento transformadas en un delicioso puré, que mantendrá además el sabor del pollo. Un acompañamiento diferente, que además hará que los niños coman un montón de verduras y hortalizas diferentes. Os propongo una forma de hacerlo, luego cada uno lo adapta a sus propios gustos, añadiendo o quitando lo que guste. Además del puré se puede acompañar de patatas fritas, asadas, en gajos, etc...
 En esta ocasión no he rellenado el pollo, pero es otra opción que podéis considerar. Se puede rellenar de carne picada, huevo cocido, pasas, piñones, pepinillos y aceitunas, etc...


 Pondremos las verduras que más nos gusten, yo puse apio, puerro, zanahoria, cebolla, pimiento rojo y verde, cebolla, unas ramitas romero y orégano, un par de ajos, tomates y un par de manzanas. Además dentro del pollo un limón cortado en cuartos.


 Vamos a cortar toda la verdura en mirepoix, trozos grandes.Colocamos el pollo, que habremos salpimentado previamente,en el centro de la bandeja del horno, Regamos todo con aceite, y lo ponemos en el horno a 180ºC. Para que la carne salga tierna, lo hacemos más bajo de temperatura y lo dejamos más tiempo. Como siempre os recomiendo al asar carne, poner un cuenco con agua en el horno para mantener la humedad y que la carne salga más tierna. De vez en cuando moveremos la verdura para que se cocine de forma uniforme.
 Pasada media hora le daremos la vuelta al pollo, para que se cocine por los dos lados.




 Lo volvemos a introducir en el horno, y seguimos moviendo la verdura. Pasados 20 minutos lo regamos todo con un vaso de vino blanco, y lo seguimos cocinando. Cuando veamos que la verdura se ha cocinado, habrá pasado más o menos una hora desde que comenzamos, la retiramos de la bandeja y dejamos que el pollo se siga cocinando, regándolo con el jugo de vez en cuando, y volviéndolo a dar la vuelta, para que siga dorándose.



  Mientras ponemos la verdura en un bol y la empezamos a pasar por la batidora. En principio nos quedará un puré grueso, pero luego lo terminamos.
 Ahora subimos la temperatura del horno a 200º para que el pollo se dore por fuera, y le damos la vuelta para que se iguale por ambos lados.
 Cuando veamos que el pollo ya está en su punto, hora y media más o menos habrá pasado desde el comienzo, lo sacamos de la bandeja y vamos a desglasar la bandeja.



 Para desglasarla pondremos una mezcla de agua y vino blanco y volvemos a introducirla en el horno unos 10 minutos. Después ponemos el jugo de la bandeja en un cazo y lo ponemos a cocer para que reduzca y así se concentre.



 Cuando haya reducido lo vamos a añadir al puré de verduras, y lo terminamos de pasar con la batidora. Después lo pasamos por el pasapurés para dejarlo más fino, lo podemos salpimentar si es necesario, añadir una nuez de mantequilla, y tenemos listo el puré con el acompañaremos el pollo.




 Ya solo nos queda trinchar el pollo y acompañarlo del puré, una forma muy sana de hacer que los niños coma una buena cantidad de verduras y hortalizas.
 El pollo queda dorado y se deshace de lo blandito y bien cocinado que está.
 Esta receta la podéis hacer de igual manera con pavo, que dependiendo del tamaño habrá que prolongar el tiempo de horneado. También podéis poner castañas con la verduras en vez de la manzana, o también, según os parezca, y hacéis un puré de castañas.



 Me hubiera gustado hacerle unas fotos de la presentación del pollo con el puré, pero no fue posible, en la mesa estaban esperando unos niños con mucha hambre, y contra eso no se puede. Eso sí, les encanto el puré de verduras.
 Con el puré que sobró, al día siguiente hice una crema de verduras, con caldo de pollo y un poco de mantequilla, se rebaja hasta obtener la textura deseada.
 Ya veis, una receta muy versátil, con ingredientes sencillos, muy fácil de hacer y como siempre, pensando en que los niños coman de la mejor manera posible.