martes, 27 de enero de 2015

Sopa de pescado especial

 Aunque le llamo sopa, en realidad es mucho más que eso. Es un plato perfecto para ponerse a dieta sin pasar hambre, también para cuando estás enfermo, sobre todo ahora en invierno, o mal del estómago, ideal para un proceso de recuperación. A mí sencillamente me encanta sin ningún motivo. Es un caldo en que la base son la cebolla, zanahoria, patata, laurel y arroz, y que además se completa con todas las propiedades del pescado.
 Es una receta familiar que ha ido pasando de generación en generación. Fijaros cuántas propiedades en un sólo plato.
 La cebolla posee una potente acción contra el reumatismo, de manera similar al ajo. Disuelve el ácido úrico (responsable de la enfermedad de la gota, que afecta a los riñones y las articulaciones), lucha contra las infecciones gracias a sus sales de sosa y potasa, que alcalinizan la sangre (equilibra el PH de la sangre).
 La cebolla, sobre todo la roja, ayuda a prevenir la osteoporosis, gracias a su alto contenido del flavonoide quercetina, que es un antioxidante de la familia del polifenol, cuya actividad es superior a la de las isoflavinas.
 Sus otras virtudes principales son:
 - La misma abundancia de quercitina protege al sistema cardiovascular.
 - Limitación de las filtraciones de líquido seroso en los órganos, lo que corre peligro de provocar          edemas.
 - Eficacia demostrada sobre el sistema urinario y sobre la próstata, el mejor tránsito, y la limitación      de las infecciones.
 Además contiene:
 - Fósforo, que "facilita" el trabajo intelectual.
 - Silicio, que mejora la elasticidad de las arterias y compuestos que favorecen la fijación del calcio        en los huesos.
 - Sin contar las vitaminas A, B, C, más los beneficios en azufre, hierro, yodo, potasio y dosis                moderadas de sodio.
 La zanahoria es un alimento excelente desde el punto de vista nutricional gracias a su contenido en vitaminas y minerales. Presenta un contenido en carbohidratos superior a otras hortalizas. Su característico color naranja se debe a la presencia de carotenos, entre ellos el beta-caroteno, que es un compuesto antioxidante que se transforma en vitamina A. Así mismo, es fuente de vitamina E y vitaminas del grupo B como los folatos y la vitamina B3. En cuanto a los minerales, destaca el aporte de potasio y cantidades discretas de fósforo, magnesio, yodo y calcio.



 Ayuda a limpiar los dientes y estimula la secreción de saliva, algo que contribuye indirectamente a una buena digestión. Aumenta la producción de melanina, el pigmento que le da color a la piel y la protege de las radiaciones solares (UVA y UVB).
 El laurel, como planta medicinal, es un tónico estomacal, estimulante del apetito, digestivo, colagogo( ayuda a expulsar la bilis) y carminativo (reduce los gases).
 La patata contiene varias vitaminas, incluyendo la vitamina C, riboflavina, tiamina y niacina. Entre los minerales calcio, potasio, fósforo y magnesio, importantes para la nutrición humana. Se recomienda en dietas bajas en sodio, debido al escaso contenido de este elemento.
 El arroz contiene una relativa pequeña cantidad de proteínas (en comparación con otros cereales), pues el contenido de gluten ronda el 7% del peso, comparado con el 12% de los trigos de bajo contenido de proteína. No obstante, el arroz posee más lisina que el trigo, el maíz y el sorgo. Además contiene grandes cantidades de almidón en forma de amilosa (que  cohesionan los granos). El otro contenido de almidón en el arroz, después de la amilasa, es la amilopectina. El arroz limpio, ya desprovisto de su salvado, suele tener menos fibra dietética que otros cereales y por lo tanto es más digestivo. El arroz puede ser un alimento de sustento a pesar de su bajo contenido en riboflavina y tiamina. Proporciona mayor contenido calórico y más proteínas por hectárea que el trigo y el maíz. Es por esta razón por la que algunos investigadores han encontrado correlaciones entre el crecimiento de la población y la expansión de su cultivo.
 El arroz posee una elevada posición entre los cereales al considerar su aporte energético en calorías, así como en proteínas. La biodiversidad lo coloca en un 65%, si bien posee pocas proteínas comparado con otros cereales.
 El pescado, en líneas generales, es rico en proteínas y minerales esenciales en todas sus variedades; el pescado de agua salada suele ser excepcionalmente rico en ácidos grasos, en especial ácidos grasos insaturados, omega 3 y minerales como el yodo, cinc, fósforo y selenio. Tales elementos combaten los efectos nocivos del colesterol LDL beneficiando inmediatamente al sistema circulatorio, y así, a toda la salud, estos elementos incluso refuerzan al sistema inmune contra los carcinomas (por ejemplo existen algunas evidencias la respecto muy notorias en el cartílago de tiburón). El hígado de muchos pescados (por ejemplo el del bacalao) es muy rico en vitamina D.
 Así que imaginaros todas éstas propiedades juntas en el plato, increíble, no?. Y, si además, está buenísimo, pues fabuloso.
 Para hacer este completísimo plato necesitaremos (para 4 personas):
 - 1 cebolla grande cortada en juliana.
 - 2 zanahorias grandes picadas.
 - 3 patatas medianas cortadas en panadera.
 - 3 hojas de laurel.
 - 1 puñado de arroz.
 - Colorante alimentario.
 - 1 bolsa de pescado congelado.
 Yo lo hago con filetes de pescado congelado, porque siempre tengo un par de bolsas en el congelador, y lo puedo hacer en cualquier momento, o también con colas de merluza congeladas. Si lo planeáis con antelación comprar el pescado fresco. Si surge en el momento con pescado congelado.


 En una cazuela grande ponemos la cebolla, la patata, la zanahoria y el laurel, añadimos un chorrito de aceite de oliva y lo cubrimos de agua. Tener en cuenta que cuanta más agua pongamos más sopa saldrá pero menos sabor obtendremos. Hay que encontrar el punto justo.




Añadimos un poco de sal y cuando empieze a hervir le ponemos un poco de colorante. Es un buen truco cuándo haces dieta, engañas al cerebro a través de la vista. Aunque el guiso esté delicioso no es lo mismo que un plato colorido. Fijaros en la diferencia sin colorante.





 Justo después de poner el colorante, vamos a poner el arroz. Como os ponía antes, yo le añado un puñado de mi mano. Podéis poner la cantidad que queráis, pero si es para dieta, con esta cantidad bastará. Ir probando.



 En cuanto añadamos el arroz contaremos 12 minutos de cocción. Mientra vamos a ir troceando el pescado.




 En cuanto pasen los 12 minutos añadimos el pescado y lo dejaremos cocer tres minutos, que serán suficientes para que el pescado se cueza y quede en su punto sin secarse. Apagamos el fuego y lo dejamos reposar unos minutos mientras ponemos la mesa. Y ya tendremos lista una deliciosa y nutritiva sopa de pescado.



 Así que espero que os guste y tengáis en cuenta todas las propiedades de este maravilloso plato.