viernes, 6 de febrero de 2015

Corazón de caramelos Werther´s con corazoncitos de Panna-Cotta de nata y chocolate


 Vamos a hacer una tarta muy especial, por los ingredientes que lleva y porque la haremos para San Valentín, para nuestra persona amada. Así que chicos, animaros y sorprender a la mujer de vuestra vida con éstos corazones que os voy a enseñar a hacer. Desde aquí os lanzo un reto, a ver si sóis capaces de hacer ésta tarta para vuestras chicas.
 Como su propio nombre indica, haremos la tarta con caramelos Werther´s Original, que es una marca de caramelos elaborada por la empresa alemana August Storck. El dulce debe su nombre a la localidad germana de Werther (Renania del Norte-Westfalia), donde se fundó la empresa Storck. Comenzó a elaborarse en 1909 gracias al confitero Gustav Nebel, uno de sus primeros empleados, que diseñó un caramelo tostado con mantequilla, nata y azúcar blanco y moreno. La producción se mantuvo en esa ciudad hasta la década de 1940, cuando se trasladó a la planta central en Halle. En 1969 se asumió la marca Werther´s Echte por primera vez y en 1990 se tradujo al inglés para su lanzamiento internacional. Storck lo distribuye en Europa y América, mientras que en Japón ha cedido los derechos a Morinaga.
 Para darse a conocer en otros países, la empresa grabó un anuncio en el que un anciano recuerda cuándo comió su primer caramelo y ofrece un Werther´s Original a su nieto.
 El caramelo original es duro, pero la empresa ha sacado múltiples variedades como tofes blandos para masticar, sin azúcar, cubiertos de chocolate, rellenos de crema de caramelo y crujientes con almendra.
 Nosotros vamos a utilizar los caramelos Original, que para mí, son los mejores. Nos ponemos manos a la obra y los ingredientes que necesitaremos son:
 Para la base:
   - 1 paquete de galletas, yo usé las María de toda la vida, pero podéis usar Digestive, etc...
   - 3 cucharadas de mantequilla.
Para la tarta:
   - 1 bolsa de caramelos Werther´s Original.
   - 200 ml. de nata para montar.
   - 200 ml. de leche.
   - 50 grs. de chocolate fondant.
   - 7 hojas de gelatina neutra.
   - 200 ml. de nata montada (la montaremos en el momento de usar).
   - 250 grs. de queso para untar (tipo Philadelphia)
   - Unos granos de pimienta rosa (si la tenemos, no es imprescindible, pero da un toque exquisito).
 Para la cobertura:
   - 1 y 1/2 tableta de chocolate con leche.
   - 50 ml. de nata.
   - 2 hojas de gelatina neutra.
 Para los corazones y la flor de panna-cotta:
   - 400 ml. de nata para montar.
   - 1 sobre para preparar cuajada.
   - 100 ml. de leche.
   - 50 grs. de chocolate fondant.
   - Azúcar al gusto.
 Aunque veáis muchos ingredientes, no os asustéis, es una tarta muy fácil de hacer, solo tenéis que seguir los sencillos pasos que a continuación os explicaré con detalle.




  Vamos a empezar por la base. Primero trituraremos las galletas, bien con el accesorio de la batidora o machacándolas en el mortero. Una vez tengamos las galletas hechas migas las mezclaremos con la mantequilla en pomada y haremos una masa compacta. Si veis que no queda compacta, le añadimos un poquito más de mantequilla.



 Vamos a hacer la base en el molde en el que haremos la tarta, en este caso con forma de corazón. En este caso primero forré la base con film plástico, para luego poder retirar la tarta de la base del molde. Con el plástico puesto extendemos la masa por el fondo, aplastando con la mano para que se compacte bien y adquiera la forma del molde, tapando bien los bordes para que no se salga la masa de la tarta mientras cuaja. Una vez terminada, la pondremos en la nevera , mientras hacemos el resto de la tarta, para que se endurezca con el frío.



Seguimos con la tarta, esta vez con el relleno. Primero pondremos las hojas de gelatina a remojo en agua fría. En un cazo vamos a poner los caramelos, ya pelados, y añadimos 4 o 5 granos de pimienta rosa, la nata y la leche, y lo ponemos a fuego suave-medio, sin dejar de remover para que se derritan los caramelos sin pegarse al fondo.



 Cuando veamos que los caramelos se han derretido por completo, apagamos el fuego, y si pusimos la pimienta rosa, la retiramos o colamos si fuera necesario, y añadimos el chocolate y removemos bien para que se funda con el calor residual.



Lo dejamos templar y añadimos la gelatina que teníamos a remojo, muy bien escurrida. Removemos para que se incorpore del todo la gelatina y acto seguido añadimos el queso. Lo batimos con energía para que se mezcle del todo y lo dejamos reposar y enfriar en el mismo cazo.





  Una vez está frío, añadimos la nata recién montada y lo mezclamos con una espátula con movimientos envolventes para que se mezcle bien y no se caiga la nata. Una vez mezclado lo ponemos con cuidado en el molde, la base de galleta ya estará dura. Y lo dejaremos en la nevera un par de horas para que la gelatina haga su efecto.





  Mientras vamos a ir haciendo los corazones de panna-cotta. Primero vamos a preparar los moldes de los corazones.Si no tenemos moldes pues nos los vamos a "fabricar"  de una forma muy sencilla. .He utilizado varios cortapastas que se usan para hacer galletas. Normalmente en los juegos de cortapastas vienen 3 tamaños diferentes de corazones. Vamos a forrar la parte de abajo de los moldes con papel de aluminio, apretamos bien los bordes y los ponemos en un plato, que tiene la superficie plana.



 Una vez tengamos listos los "moldes", vamos a preparar la panna-cotta.
 En un cazo pondremos la nata junto con el azúcar a nuestro gusto, yo le puse 3 cucharadas soperas. Lo pondremos a fuego medio para que vaya cogiendo calor y lo removeremos de vez en cuando para que no se pegue al fondo. Mientras disolveremos el sobre de cuajada en la leche fría



Mientras la nata va cogiendo calor, vamos a poner el chocolate a derretir al baño maría, para la panna-cotta de chocolate.


 Cuando la nata del cazo comience a hervir, añadimos el sobre disuelto en la leche fría, y removemos bien para que se incorpore a la nata. Lo removemos sin parar hasta que vuelva a hervir y lo tendremos 1 minuto. Si es necesario bajamos el fuego para que no se pegue ni se queme.




 En el momento que esté preparado volcaremos la mitad en los "moldes" de corazones. En este caso en uno de cada tamaño. Y acto seguido mezclaremos el resto de la panna-cotta con el chocolate fundido. Lo removemos bien para que se mezcle del todo y lo ponemos, también, en los "moldes" de corazones. Como sobrará un poco, podéis hacer más "moldes", o como en mi caso que hice las flores en un molde de silicona.





 Las pondremos a enfriar mientras vamos haciendo la última capa de la tarta, la cobertura. Lo primero que haremos es poner la gelatina a remojo en agua fría. Mientras está a remojo ponemos el chocolate con leche,troceado,en un cazo al baño maría y le añadimos la nata. Lo removeremos para que se vaya mezclando muy bien y quede homogéneo. Cuando lo tengamos mezclado del todo lo retiramos del fuego y lo dejamos reposar unos minutos para que pierda calor. Escurrimos muy bien la gelatina y la añadimos al chocolate. Removeremos muy bien para que se incorpore y ya podemos ponerlo en la superficie de la tarta.



 Sacamos la tarta de la nevera y con cuidado volcaremos el chocolate en la superficie, procurando que quede una capa lisa. Y lo volvemos a introducir en la nevera 1 hora como mínimo, para que se enfrié y cuaje.




 Si sale alguna burbuja en el chocolate lo alisáis antes de que se enfríe. Y llega el turno de montar la tarta. Lo primero que haremos es pasar la punta de un cuchillo por el borde de la tarta para despegarla del molde, y despacito iremos abriendo el molde. Como recordaréis, pusimos plástico en la base del molde, nos ayudaremos de el para sacar la tarta de la base.



 Vista de lado tiene un corte precioso con el contraste de los colores. Sacamos los corazones de los "moldes" de igual manera, pasando la punta del cuchillo por los bordes, dejando que caigan en nuestra mano. Los pondremos en la superficie de la tarta como más nos guste. En mi caso como también hice la flor de panna-cotta, intercalé los corazones, alternando los colores. Si no tenéis la flor o no hicisteis otro molde, los podéis poner en orden decreciente alternando los colores, sobre toda la superficie de la tarta.




 Y ya está lista para sorprender a vuestra persona amada. Quiero lanzar un reto para este San Valentín, que todos los chicos sorprendan a sus chicas con ésta tarta. Es muy fácil de hacer, y seguro que vuestras chicas os agradecerán el esfuerzo puesto en una tarta tan vistosa y deliciosa. Animaros y mandarme las fotos de las tartas que hagáis, así entre todos podremos hacer un post de las tartas de el Día de los Enamorados. Felicidades a tod@s por adelantado.