martes, 10 de febrero de 2015

Bizcocho de nata rojo pasión

 Estando tan cerca San Valentín, seguimos con recetas que puedes hacer para sorprender a tu persona amada, y para esta ocasión he elegido un deliciosos bizcocho, muy sencillo, pero que le gustará tanto por su sabor como por su color, ya que además de ser rojo, mezclaremos merengue con nata montada. Muy jugoso y esponjoso,  perfecto para degustarlo con vuestra pareja y desayunar el día de San Valentín con un trocito de éste llamativo bizcocho rojo pasión.
 Necesitaremos:
  - 6 claras de huevo.
  - 500 ml. de nata para montar muy fría.
  - 250 grs. de azúcar ( mezclé blanquilla y morena).
  - 250 grs. de harina.
  - 2 cucharaditas de levadura.
  - Colorante alimentario de color rojo.



 Lo primero que haremos es tamizar la harina con la levadura, y precalentamos el horno a 180ºC.
 Ahora vamos a poner las claras a montar, con una pizca de sal. Al principio despacio, e iremos subiendo la velocidad paulatinamente.


 Cuando las claras empiecen a hacer espuma, iremos añadiendo el azúcar poco a poco, a cucharadas.






 Después de añadir el azúcar, seguiremos batiendo hasta que las claras nos queden montadas a punto de merengue.


 Ahora iremos añadiendo al hilo la nata muy fría, para que vaya montando junto con la claras.



 Como veis se va montando todo junto y queda homogéneo, ahora es el momento de añadir el colorante. La cantidad dependerá del color final que queráis obtener, ir probando poco a poco.


 Cuando se haya incorporado el colorante, añadiremos la harina poco a poco, a cucharadas. Hasta que no se incorpore una, no añadimos la siguiente. Si la ponemos toda de golpe, se nos caerá la masa y perderemos la esponjosidad que hemos logrado hasta ahora.



 Ya tenemos una masa muy homogénea y esponjosa de un precioso color rojo, la pondremos en un molde que habremos untado de mantequilla y salpicado de harina. Yo lo puse en un molde redondo, pero lo podéis poner en un molde con forma de corazón para que quede más cool.



 Lo vamos a hornear a 180ºC durante 35-40 minutos. Pasados los 35 minutos podemos pinchar en el centro para ver como va. No queremos que se nos pase y se seque. La gracia de este bizcocho radica, precisamente, en lo jugoso que es, en la mezcla de las claras y la nata montadas.




 Y ya veis, un bizcocho diferente y con un sabor insuperable. Podéis rematar la faena inyectando chocolate en el interior, como hicimos con el bizcocho de naranja (receta aquí). Y a disfrutar del bizcocho en buena compañía.