viernes, 8 de mayo de 2015

Polos de gelatina de leche merengada

 Cuando pensamos en polos ó helados siempre nos viene a la mente un producto congelado, de hielo o de chocolate, pero siempre con mucha grasa. Pues bien, os presento otra forma de comer los polos, sin congelar y completamente naturales. Cualquiera podrá hacerlos ya que no se necesita ni heladora ni congelador y además serán un postre ó merienda perfecto para los niños, que a buen seguro les encantará por su sabor y textura y que estarán encantados de colaborar en su elaboración. En éste caso los hice en moldes de polos para hacerlos más atractivos, pero se pueden presentar perfectamente en copas ó vasitos. Son muy sencillos de hacer y los tendremos listos en un periquete.
 Necesitaremos para 5-6 polos:
 - Medio litro de leche.
 - 1 sobre de gelatina neutra.
 - Cáscara de naranja ó limón.
 - Palo de canela.
 - 4-5 semillas de cardamomo (opcional pero altamente recomendable).
 - Azúcar al gusto.
 Lo primero que haremos es poner la leche en un cazo junto a la cáscara de naranja y/o limón, la canela y las semillas de cardamomo. Lo dejamos hervir 5 minutos a fuego medio, cuando esté apagamos el fuego y lo dejamos reposar, tapado, 10-15 minutos para que infusione. Pasado el tiempo colamos la leche para retirarle cualquier resto.





  Ahora que la leche está templada, la dividimos en dos partes, pondremos la mitad en un cazo y la otra mitad en un vaso. En la leche del vaso vamos a disolver el sobre de gelatina,  mientras ponemos la leche del cazo a hervir con el azúcar; en mi caso puse un par de cucharadas para que no quedara demasiado dulce, sólo lo justo. Removemos para que se disuelva bien y no se pegue al cazo.






 Una vez la leche haya levantado el hervor añadimos el contenido del vaso, removemos bien, lo dejamos hervir un minuto y lo retiramos del fuego, dejándolo templar en el cazo. Una vez esté templado lo podemos verter en los moldes para polos, les ponemos los palitos y los dejamos en la nevera un mínimo de 2 horas, aunque lo ideal serían 6 horas para que cuajen completamente.


 A la hora de desmoldarlos podemos introducirlos 5-10 minutos en el congelador, les damos un golpecito y tendremos listo un delicioso postre ó una espectacular merienda que encantará a los más pequeños de la casa, y los mayores sabremos que están comiendo sano.


 También podéis hacer una deliciosa y refrescante bebida para las tardes de calor que ya se avecinan; sólo hay que seguir los pasos de la receta pero sin añadir la gelatina. y los niños podrán merendar un sabroso vaso de leche merengada, espolvoreado de canela, menuda delicia.
 Para los más atrevidos sólo hay que añadir 2 claras montadas a punto de nieve con 75 grs de azúcar a la leche templada,sin gelatina, mezclar con movimientos envolventes, y tendremos listo un delicioso helado de leche merengada, que dejaremos en el congelador 2-3 horas, removiendo cada 1/2 hora para que no se formen cristales de hielo, y que también serviremos espolvoreado de canela.
 Tan sencillos de hacer y que deliciosos quedan, pero sobre todo natural y recién hecho en casa, disfrutarlos.