viernes, 29 de mayo de 2015

Pastel de leche merengada con migas de galleta y chocolate

L Con el calor apetecen recetas fresquitas y nos gusta buscar postres diferentes, qué os parece si damos una vuelta de tuerca al pastel de leche merengada que ya hicimos para que sea más apetecible?  Podéis ver la receta aquí.
 Vamos a cambiar la receta añadiendo chocolate y galletas, una mezcla que, creo, la enriquece y le da un toque especial a éste delicioso postre, motivo por el cual esta vez no usé queso crema, para que fuera más ligero; pero se puede usar igualmente, lo dejo a vuestra elección.
 Necesitaremos:
 - 1litro de leche entera.
 - 1/2 litro de nata para montar.
 - 2 sobres para preparar cuajada.
 - Piel de limón, palo de canela y 4-5 semillas de cardamomo.
 - Azúcar al gusto (4-5 cucharadas).
 - 1 tarrina de queso crema (opcional).
 - 1 paquete de galletas tipo María.
 - Cobertura de chocolate negro o con leche.
 - 200 grs de azúcar, 4 cucharadas de agua y una gotas de limón para el caramelo.

 Lo primero que haremos es poner la leche, en un cazo, al fuego. Le añadimos la piel de limón, el palo de canela y las semillas de cardamomo abiertas (lo podemos hacer con la uña). Cuando comience a hervir, bajamos el fuego y lo dejamos cocer unos 10 min. Pasado el tiempo lo tapamos y dejamos infusionar. Este proceso me gusta hacerlo el día anterior para que infusione 24 horas y tenga mucho más sabor; cuando se enfría la leche, la pongo, sin colarla, en un recipiente con tapa, y la dejo en la nevera hasta el día siguiente. Luego la saco 15 min antes de empezar, la cuelo para retirar la piel de limón, la canela y el cardamomo y listos. Tendremos una deliciosa leche merengada, que servida fresquita es una deliciosa merienda para los niños, en los días tan calurosos que se avecinan.





 El siguiente paso es caramelizar el molde, pondremos el azúcar con el agua y unas gotitas de zumo de limón en un cazo. Lo removemos un poco y lo dejamos hervir hasta que tome un color dorado, lo vertemos en el molde y lo extendemos bien por el fondo, con cuidado de no quemarnos, y lo dejamos enfriar.



 Volvemos a poner la leche al fuego, reservando un vaso en el que vamos a diluir los sobres de cuajada, y en cuanto comience a hervir añadimos la nata, el azúcar y la cuajada bien disuelta en el vaso de leche fría. Lo removemos muy bien y esperamos que vuelva a hervir, en ése momento bajamos el fuego y lo dejaremos cocer 5 min sin dejar de remover.



 Pasados los 5 min, apagamos el fuego y, con mucho cuidado, lo volcamos en el molde caramelizado.


Lo dejaremos templar 10 min en los que irá cuajando el pastel, mientras vamos a picar las galletas. Yo lo hice en el mortero para que quedara una miga gruesa, si lo hacemos con la batidora o accesorio de picar, nos quedará un polvo más fino, en cualquier caso al gusto de cada un@. Pasados los 10 min espolvoreamos la galleta en la superficie del pastel (recordar que luego será la base), reservando parte de la galleta para decorar el pastel a la hora de emplatarlo.


 Mientras las galletas se adhieren a la superficie iremos derritiendo la cobertura de chocolate al baño maría y cuando esté un poco templado lo volcamos encima de las galletas, sin que llegue al borde del molde. Lo dejaremos reposar en la nevera un mínimo de 6 horas para que cuaje perfectamente y se pueda desmoldar.


 A la hora de desmoldarlo, le pasamos la punta de un cuchillo por el borde para despegarlo, y con cuidado, lo emplataremos en una fuente, como si le diéramos la vuelta a una tortilla.


 Lo decoramos con caramelo y la galleta que habíamos reservado, y a disfrutar de un delicioso y fresquito pastel que hará las delicias de los niños, y seguro que de los mayores.