Vamos a aprovechar todas las propiedades del salmón en una receta que, además de ser muy sana, es super sencilla de hacer y con un resultado exquisito. Además con esta receta participo en el Reto de Septiembre 2015 de CdM en el apartado salado.
Para este plato usaremos los lomos del salmón sin espinas. En una sartén vamos a marcarlos con unas gotitas de aceite (vuelta y vuelta para que tomen un poco de color). A continuación los ponemos, con cuidado que no se rompan, en la fuente del horno cubierta con papel sulfurado.
En la misma sartén vamos a pochar una cebolla picada en juliana (tiras finitas), con 3-4 cucharadas de aceite, a fuego medio para que vaya soltando todo su sabor. Cuando veamos que la cebolla está transparente le añadimos una cucharadita de mostaza de Dijón, un yogur natural, una cucharadita de eneldo picado y 100 ml de leche evaporad (o nata si no hay problema con la dieta). Lo dejamos reducir 5 minutos a fuego medio.
A continuación le añadimos el zumo de 1 naranja, lo removemos bien y lo seguimos dejando reducir otros 5 minutos, para que se mezclen los sabores. Cuando la salsa haya espesado vamos a cubrir el salmón con la salsa y lo horneamos durante 5 minutos a 175ºC.
Lo vamos a servir espolvoreado con un poco de ralladura de la piel de la naranja y unas ramitas de cilantro y a disfrutar de este delicioso y sano plato de salmón.
Espero que os guste y disfrutéis de esta deliciosa receta que, os aseguro, os encantará.
jueves, 24 de septiembre de 2015
martes, 22 de septiembre de 2015
Flaugnarde de ciruelas
Para el Reto "Color y Sabor de Temporada" del mes de Septiembre, nuestra amiga Pilar Monge nos propuso como ingredientes el ajo y la ciruela. -Y como todo el mundo sabe que lo que más me gusta es la repostería, quería un postre delicioso, usando la ciruela, pero que fuera muy sencillo de hacer. Así que me he decantado por un flaugnarde de ciruelas.
El flaugnarde, también conocido como flagnarde, flognarde o flougnarde, es un postre típico francés que procede de la región francesa de Lemosín. Similar a un clafoutis, que se elabora con cerezas negras, el flaugnarde se elabora con diferentes frutas: manzanas, melocotones, peras, ciruelas, pasas e incluso arándanos. Se puede servir, espolvoreado de azúcar glas, tanto frío como caliente.
En alguna ocasión el flaugnarde se define como clafoutis de invierno, ya que en ésta estación no hay cerezas. Se trata de una forma muy sencilla, y dulce, de consumir fruta de temporada.
En esta ocasión lo he preparado en moldes individuales, pero se puede hacer, igual, en un molde redondo grande. Con las cantidades que os pongo salen 5 moldes de 12 cm de diámetro y 2 cm de alto, que sería la misma cantidad para un molde 22 cm de diámetro. Si queréis hacer más cantidad, solo tenéis que doblar las cantidades.
Necesitaremos:
- 3 ciruelas (250-300 grs).
- 2 huevos.
- 50 grs de harina de repostería.
- 75 grs de azúcar.
- 125 ml de nata para montar (35% materia grasa).
- 25 ml de leche.
- 25 grs de mantequilla (1 cucharada sopera).
- 1/2 cucharadita de esencia de vainilla.
- Vamos a batir los huevos con el azúcar hasta que haya doblado el volumen y tengamos una mezcla muy esponjosa.
- Entonces podemos añadir la esencia de vainilla, la nata y la leche, y seguimos batiendo para que la mezcla continúe estando esponjosa.
- Ahora añadimos la mantequilla, que previamente habremos derretido en el microondas, y batimos para que se integre.
- Es el momento de añadir la harina, que previamente tamizada, poco a poco. Añadimos una cucharada, y hasta que no se haya integrado, no añadiremos la siguiente; batimos hasta que se haya incorporado del todo y ,a continuación, vamos a dejar que la masa repose en el frigo entre 30 y 60 minutos.
- Mientras reposa la masa, vamos a preparar las ciruelas. Las lavamos, secamos y las cortamos por la mitad para poder retirar el hueso. En mi caso, al usar moldes individuales pequeños, las corté en rodajas, sino las usamos en mitades. Siempre con la piel.
- Una vez haya reposado la masa, vamos a preparar el molde. Después de enmantecarlo (untarlo con mantequilla para que no se pegue la masa al hornearla), vamos a poner un poco de la masa en el fondo. El procedimiento será el mismo, independientemente de que usemos la ciruela en mitades o rodajas. Después de poner la masa en el fondo, vamos a colocar la ciruela repartida por encima de la masa.
- Una vez tengamos colocada la ciruela, cubrimos el molde con el resto de la masa.
- Y ya solo nos queda hornearlo a 170ºC durante 30-45 min. Los mios al ser moldes pequeños estaban hechos en 30 min, pero un molde grande puede necesitar más tiempo. Lo que haremos es pincharlo a los 30 minutos para ver como va, si sale limpio ya estaría, si no lo dejaríamos más tiempo.
Los desmoldamos y espolvoreamos con azúcar glas, se pueden comer fríos o calientes, e incluso acompañarlos de una bola de helado de nuestro sabor favorito.
viernes, 7 de agosto de 2015
Trigo tierno con leche
Como puede cambiar la percepción de un plato con sólo cambiar un ingrediente o una palabra de su nombre. Al oír "arroz con leche" nos hacemos una imagen de este delicioso postre, pero si oímos "trigo con leche" nos paramos a pensar que tipo de plato puede ser. Pues resulta que los dos tienen la misma base, solo cambia lo obvio, el ingrediente principal. Y no sabría decirte cual me gusta más después de haber probado los dos.
La historia de ésta receta comienza con un viaje, una escapada de fin de semana que hicimos a un precioso pueblo Segoviano que se encuentra al pie de la Sierra de Guadarrama, llamado Navafría. Por el pueblo discurre el río Cega que cuenta con un bello pinar alrededor de la cascada de "el Chorro". El río tiene una zona acotada, convertida en piscina, en la que es un placer bañarse en sus frías aguas que revitalizan cuerpo y mente. Y de ahí le viene el nombre al Hotel&Spa en el que nos alojamos, "Manantial del Chorro", en el que nos ofrecieron un trato familiar, muy agradable y cercano, que nos encantó. La cocina corre a cargo de Juan, muy buen cocinero y mejor persona, que nos encandiló con sus buenas recetas, siendo unos de los postres un riquísimo trigo con leche. Fue probarlo y pensar, en cuanto llegue a casa lo tengo que preparar. Dicho y hecho, compramos una caja de trigo tierno y aquí os dejo mi forma de prepararlo.
Necesitaremos:
- 500 ml de leche.
- 80 grs de trigo tierno.
- Azúcar al gusto (yo puse 4 cucharadas soperas).
- Piel de 1/2 limón, 1 rama de canela y 3 semillas de cardamomo.
- Canela en polvo.
- 100 ml de nata para cocinar o de leche evaporada.
Lo primero que haremos es poner el trigo a remojo, en abundante agua fría, durante una hora para que se ablande y se abra el grano.
Mientras ponemos la leche en un cazo junto a la piel del limón, la rama de canela y las semillas de cardamomo (que habremos abierto un poco con la uña). Cuando comience a hervir lo dejamos a fuego suave 5 min. Cuando termine lo dejaremos tapado para que infusione un mínimo de 1/2 hora (cuanto más lo dejemos más sabor tendrá la leche).
Pasada la hora de remojo del trigo, lo escurrimos bien y podremos observar cómo el trigo ha crecido y se ha hinchado, además de estar blandito.
Colamos la leche para retirar cualquier resto de la infusión y la volvemos a poner al fuego. Cuando comience a hervir añadimos el trigo escurrido y lo dejamos cocer a fuego medio. Pasados los primeros 5 min añadimos el azúcar y lo removemos para que se mezcle bien, volviéndolo a dejar cocer otros 5 min. Cuando el trigo esté en su punto apagamos el fuego y lo ponemos en un bol o fuente para que repose y se enfríe. Y para rematar lo podemos mezclar con la nata o la leche evaporada (menos calorías) para darle un punto aún más cremoso. A mí, personalmente, me encanta.
Si nos apetece lo podemos servir espolvoreado de canela molida, y ya solo queda disfrutar de éste exquisito plato con un sabor que, a buen seguro, no os dejará indiferentes y podremos aprovechar las innumerables propiedades que nos brinda este delicioso cereal.
La historia de ésta receta comienza con un viaje, una escapada de fin de semana que hicimos a un precioso pueblo Segoviano que se encuentra al pie de la Sierra de Guadarrama, llamado Navafría. Por el pueblo discurre el río Cega que cuenta con un bello pinar alrededor de la cascada de "el Chorro". El río tiene una zona acotada, convertida en piscina, en la que es un placer bañarse en sus frías aguas que revitalizan cuerpo y mente. Y de ahí le viene el nombre al Hotel&Spa en el que nos alojamos, "Manantial del Chorro", en el que nos ofrecieron un trato familiar, muy agradable y cercano, que nos encantó. La cocina corre a cargo de Juan, muy buen cocinero y mejor persona, que nos encandiló con sus buenas recetas, siendo unos de los postres un riquísimo trigo con leche. Fue probarlo y pensar, en cuanto llegue a casa lo tengo que preparar. Dicho y hecho, compramos una caja de trigo tierno y aquí os dejo mi forma de prepararlo.
Necesitaremos:
- 500 ml de leche.
- 80 grs de trigo tierno.
- Piel de 1/2 limón, 1 rama de canela y 3 semillas de cardamomo.
- Canela en polvo.
- 100 ml de nata para cocinar o de leche evaporada.
Lo primero que haremos es poner el trigo a remojo, en abundante agua fría, durante una hora para que se ablande y se abra el grano.
Mientras ponemos la leche en un cazo junto a la piel del limón, la rama de canela y las semillas de cardamomo (que habremos abierto un poco con la uña). Cuando comience a hervir lo dejamos a fuego suave 5 min. Cuando termine lo dejaremos tapado para que infusione un mínimo de 1/2 hora (cuanto más lo dejemos más sabor tendrá la leche).
Pasada la hora de remojo del trigo, lo escurrimos bien y podremos observar cómo el trigo ha crecido y se ha hinchado, además de estar blandito.
Colamos la leche para retirar cualquier resto de la infusión y la volvemos a poner al fuego. Cuando comience a hervir añadimos el trigo escurrido y lo dejamos cocer a fuego medio. Pasados los primeros 5 min añadimos el azúcar y lo removemos para que se mezcle bien, volviéndolo a dejar cocer otros 5 min. Cuando el trigo esté en su punto apagamos el fuego y lo ponemos en un bol o fuente para que repose y se enfríe. Y para rematar lo podemos mezclar con la nata o la leche evaporada (menos calorías) para darle un punto aún más cremoso. A mí, personalmente, me encanta.
Si nos apetece lo podemos servir espolvoreado de canela molida, y ya solo queda disfrutar de éste exquisito plato con un sabor que, a buen seguro, no os dejará indiferentes y podremos aprovechar las innumerables propiedades que nos brinda este delicioso cereal.
domingo, 2 de agosto de 2015
Tarta de compota de manzana y soufflé de arroz con leche
Muchas veces tenemos fruta en casa que no comemos y se acaba pasando y, más, ahora en verano con las altas temperaturas. Una buena forma de aprovecharla es haciendo una confitura, mermelada ó compota. La diferencia entre cada una radica en la proporción entre el azúcar y la fruta. De esta manera le podemos dar diferentes usos en casa, sin tener que tirarla. Para desayunar, merendar o para hacer diferentes postres. Como os digo, una manera muy sencilla de aprovechar la fruta. Y ahí es donde comienza esta tarta. Tenía unas cuantas manzanas que se iban a hechar a perder.
En un principio me planteé hacer una tarta de manzana, pero a estas alturas ya llevo muchas hechas y de diferentes maneras. Así que decidí darle una vuelta de tuerca y hacer algo completamente diferente. Y vaya si mereció la pena, el resultado es una tarta con mucho sabor, sin ser muy dulce y nada pesada de comer.
En este caso usé una plancha de hojaldre ya preparado, pero se puede usar de igual manera la masa quebrada. Si queréis hacerla, aquí tenéis la receta, si no, la podéis comprar también hecha.
Necesitaremos:
- 1 lámina de hojaldre.
Para la compota:
- 1 kg de manzana.
- 100 grs de azúcar.
- 4 cucharadas soperas de agua.
- 1 palo de canela.
- 1 cucharadita de postre de esencia de vainilla.
- 1 cucharada sopera de licor de vainilla (puede ser coñac).
- Zumo de 1 limón (la piel la aprovechamos para el arroz con leche)
Para el soufflé:
- 100 grs de arroz.
- 500 ml de leche.
- 100 ml de nata para cocinar.
- 80 grs de azúcar.
- 1 palo de canela y la piel de 1 limón.
- 4 semillas de cardamomo.
- 2 huevos.
- 1 sobre de azúcar vainillado.
Vamos a empezar haciendo la compota. Pelamos las manzanas, les quitamos las semillas y las cortamos en dados. En una cacerola ponemos las manzanas, las rociamos con el zumo del limón y le añadimos el azúcar, el palo de canela, el agua y la esencia de vainilla.
En un principio me planteé hacer una tarta de manzana, pero a estas alturas ya llevo muchas hechas y de diferentes maneras. Así que decidí darle una vuelta de tuerca y hacer algo completamente diferente. Y vaya si mereció la pena, el resultado es una tarta con mucho sabor, sin ser muy dulce y nada pesada de comer.
En este caso usé una plancha de hojaldre ya preparado, pero se puede usar de igual manera la masa quebrada. Si queréis hacerla, aquí tenéis la receta, si no, la podéis comprar también hecha.
Necesitaremos:
- 1 lámina de hojaldre.
Para la compota:
- 1 kg de manzana.
- 100 grs de azúcar.
- 4 cucharadas soperas de agua.
- 1 palo de canela.
- 1 cucharadita de postre de esencia de vainilla.
- 1 cucharada sopera de licor de vainilla (puede ser coñac).
- Zumo de 1 limón (la piel la aprovechamos para el arroz con leche)
Para el soufflé:
- 100 grs de arroz.
- 500 ml de leche.
- 100 ml de nata para cocinar.
- 80 grs de azúcar.
- 1 palo de canela y la piel de 1 limón.
- 4 semillas de cardamomo.
- 2 huevos.
- 1 sobre de azúcar vainillado.
Vamos a empezar haciendo la compota. Pelamos las manzanas, les quitamos las semillas y las cortamos en dados. En una cacerola ponemos las manzanas, las rociamos con el zumo del limón y le añadimos el azúcar, el palo de canela, el agua y la esencia de vainilla.
viernes, 17 de julio de 2015
Delicias hojaldradas de crema de frambuesa bicolor y compota de manzana caramelizada
Parece que es un título un poco largo para un postre que se come de un bocado, pero vereis que es muy fácil de hacer y que es una explosión de sabores en la boca.
Tenía en el congelador una bolsa de frambuesas que había comprado en Lidl, y en casa me pidieron un postre que las llevaran; así que abrí la nevera, vi lo que tenía y me lié la manta a la cabeza. Es un postre improvisado, con lo que tienes a mano, pero no por eso deja de ser una gran alternativa, un postre perfecto para una gran comida con un buenos amigos. Seguro que acertáis con la mezcla del toque ácido que aporta la crema de frambuesa en sus 2 variedades y el toque dulzón de la manzana caramelizada, todo sobre el crujiente hojaldre. Se me hace la boca agua. Con esta receta participo en el Reto de Septiembre 2015 de CdM en el apartado Dulce.
Necesitaremos:
- 1 plancha de hojaldre (en este caso del Lidl).
- 200 grs de frambuesas descongeladas.
- 2 tarrinas de queso mascarpone.
- 100 ml de nata montada.
- Azúcar al gusto.
- 100 grs de chocolate fondant.
- 3 cucharadas de pepitas de chocolate.
- Azúcar glas.
Para la manzana caramelizada:
- 1 manzana cortada en daditos.
- 4 cucharadas de mantequilla.
- 4 cucharadas de azúcar moreno.
- 4 cucharadas de nata para montar.
Lo primero que haremos es hacer las dos cremas de frambuesa porque tienen que reposar un mínimo de 4 horas en el frigo. Pasamos las frambuesas por la batidora y a continuación las colamos para retirar todas las pepitas, así obtendremos un puré de frambuesas.
Vamos a derretir el chocolate fondant al baño maría, a fuego suave.
Mientras preparamos 2 boles; ponemos una tarrina de queso en cada bol, y repartimos el puré de frambuesa entre ambos boles. Añadimos azúcar al gusto en cada uno, yo puse 6 cucharadas para no quitar el toque ácido. Cuando el chocolate se haya derretido, lo retiramos del fuego y lo dejamos reposar un par de minutos para que pierda algo de calor, lo añadimos a uno de los boles y mezclamos muy bien con las varillas, y en el otro bol añadimos las pepitas y la nata montada removiendo también con las varillas.
Tenía en el congelador una bolsa de frambuesas que había comprado en Lidl, y en casa me pidieron un postre que las llevaran; así que abrí la nevera, vi lo que tenía y me lié la manta a la cabeza. Es un postre improvisado, con lo que tienes a mano, pero no por eso deja de ser una gran alternativa, un postre perfecto para una gran comida con un buenos amigos. Seguro que acertáis con la mezcla del toque ácido que aporta la crema de frambuesa en sus 2 variedades y el toque dulzón de la manzana caramelizada, todo sobre el crujiente hojaldre. Se me hace la boca agua. Con esta receta participo en el Reto de Septiembre 2015 de CdM en el apartado Dulce.
Necesitaremos:
- 1 plancha de hojaldre (en este caso del Lidl).
- 200 grs de frambuesas descongeladas.
- 2 tarrinas de queso mascarpone.
- 100 ml de nata montada.
- Azúcar al gusto.
- 100 grs de chocolate fondant.
- 3 cucharadas de pepitas de chocolate.
- Azúcar glas.
Para la manzana caramelizada:
- 1 manzana cortada en daditos.
- 4 cucharadas de mantequilla.
- 4 cucharadas de azúcar moreno.
- 4 cucharadas de nata para montar.
Lo primero que haremos es hacer las dos cremas de frambuesa porque tienen que reposar un mínimo de 4 horas en el frigo. Pasamos las frambuesas por la batidora y a continuación las colamos para retirar todas las pepitas, así obtendremos un puré de frambuesas.
Vamos a derretir el chocolate fondant al baño maría, a fuego suave.
Mientras preparamos 2 boles; ponemos una tarrina de queso en cada bol, y repartimos el puré de frambuesa entre ambos boles. Añadimos azúcar al gusto en cada uno, yo puse 6 cucharadas para no quitar el toque ácido. Cuando el chocolate se haya derretido, lo retiramos del fuego y lo dejamos reposar un par de minutos para que pierda algo de calor, lo añadimos a uno de los boles y mezclamos muy bien con las varillas, y en el otro bol añadimos las pepitas y la nata montada removiendo también con las varillas.
lunes, 6 de julio de 2015
Tarta de horchata con bomboncitos
Esta vez vamos a transformar en tarta una de las bebidas más populares del verano, la horchata de chufa. La chufa aterrizó en la península hace 12 siglos,cuando los árabes trasladaron su cultivo, procedente de la región de Chuf (Sudán), a tierras levantinas, siendo el clima de estas latitudes el idóneo para su plantación.
Hay un relato popular que nos da un posible origen del nombre de este dulce néctar. Durante la Reconquista, una aldeana le llevó al rey de la Corona de Aragón, Jaime I "el Conquistador", un poco de un zumo vegetal lechoso. Al rey le encantó y preguntó qué era esa bebida. La doncella respondió que era leche de chufa (llet de xufa, en valenciano), nombre con el que se conocía la bebida. El rey exclamó: Açó no és llet, açó és OR, XATA, "¡Esto no es leche, esto es ORO,CHATA!". Se originó un juego de palabras entre or y xata, dando el supuesto origen al vocablo valenciano orxata.
La horchata es rica en minerales y vitaminas, entre los que destacan el fósforo, el potasio y las vitaminas C y E. También aporta numerosas enzimas que facilitan la digestión. Su valor energético (100kcal/100g) la convierte en una buena bebida energética, además es baja en sodio. No contiene lactosa, ni caseína ni gluten, aunque algunas marcas le añaden proteína de leche.
La horchata de chufa mejora la hipertensión, las diarreas moderadas y es muy conveniente para dietas libres de colesterol y ácido úrico. Si se le añade calcio, se denomina leche de chufa, para así sustituir a la de vaca, siendo más adecuada que la leche de soja, para este fin por ser menos energética que ésta.
Para esta ocasión hice una grande con la base con masa quebrada (receta aquí), cocida en blanco, para que quedara más crujiente y no le restase sabor a la horchata. Podéis hacer la base con galletas trituradas y mantequilla, pero restará sabor, o hacerla sin ningún tipo de base, tal cual.
Y otras pequeñas, individuales, en moldes de silicona.
Necesitaremos:
- 1 litro de horchata (cuanto mejor sea, más sabor obtendremos).
- 1 tarrina queso untar (tipo Philadelphia).
- 4-5 cucharadas de azúcar.
- 2 sobres de cuajada.
- Canela y bomboncitos para decorar.
Hay un relato popular que nos da un posible origen del nombre de este dulce néctar. Durante la Reconquista, una aldeana le llevó al rey de la Corona de Aragón, Jaime I "el Conquistador", un poco de un zumo vegetal lechoso. Al rey le encantó y preguntó qué era esa bebida. La doncella respondió que era leche de chufa (llet de xufa, en valenciano), nombre con el que se conocía la bebida. El rey exclamó: Açó no és llet, açó és OR, XATA, "¡Esto no es leche, esto es ORO,CHATA!". Se originó un juego de palabras entre or y xata, dando el supuesto origen al vocablo valenciano orxata.
La horchata es rica en minerales y vitaminas, entre los que destacan el fósforo, el potasio y las vitaminas C y E. También aporta numerosas enzimas que facilitan la digestión. Su valor energético (100kcal/100g) la convierte en una buena bebida energética, además es baja en sodio. No contiene lactosa, ni caseína ni gluten, aunque algunas marcas le añaden proteína de leche.
La horchata de chufa mejora la hipertensión, las diarreas moderadas y es muy conveniente para dietas libres de colesterol y ácido úrico. Si se le añade calcio, se denomina leche de chufa, para así sustituir a la de vaca, siendo más adecuada que la leche de soja, para este fin por ser menos energética que ésta.
Para esta ocasión hice una grande con la base con masa quebrada (receta aquí), cocida en blanco, para que quedara más crujiente y no le restase sabor a la horchata. Podéis hacer la base con galletas trituradas y mantequilla, pero restará sabor, o hacerla sin ningún tipo de base, tal cual.
Y otras pequeñas, individuales, en moldes de silicona.
Necesitaremos:
- 1 litro de horchata (cuanto mejor sea, más sabor obtendremos).
- 1 tarrina queso untar (tipo Philadelphia).
- 4-5 cucharadas de azúcar.
- 2 sobres de cuajada.
- Canela y bomboncitos para decorar.
miércoles, 17 de junio de 2015
Gazpacho andaluz
Se conoce como gazpacho a un tipo de preparación culinaria consistente en la elaboración de una sopa fría con ingredientes como el aceite de oliva, vinagre y hortalizas crudas: generalmente tomates, pepinos, pimientos, cebollas y ajo.
Suele servirse frío en los meses calurosos de verano. El origen del actual gazpacho es incierto, aunque se le considera un plato del interior de Andalucía, donde el aceite de oliva y los productos de la huerta son abundantes, y los veranos muy secos y calurosos, por esta razón se le conoce comúnmente como gazpacho andaluz. A pesar de ello el origen del gazpacho como plato "desmigado" es anterior al uso de hortalizas en su elaboración y data de la época de Al-Ándalus.
El gazpacho primigenio era una mezcla de pan desmigado, aceite oliva y vinagre, que alimentó durante siglos a los campesinos ibéricos del sur de España y Portugal. Actualmente hay diferentes versiones tanto frías como calientes. Entre las frías están el ajoblanco y el salmorejo. Y entre las calientes los gazpachos manchegos o galianos.
Ahora que están de moda las bebidas desintoxicantes y adelgazantes, os invito a leer un artículo de un conocido periódico en el que compara éstas bebidas verdes y amargas que tanto están de moda, con los beneficios del gazpacho (sin pan) y sus propiedades. Porqué beber éstas bebidas cuando en España llevamos siglos haciendo la mejor de todas, el gazpacho. En fin, para gustos los colores, y todo en ésta vida es respetable. Podéis leer el artículo aquí.
Hay infinidad de recetas de gazpacho, todas con una base común, y la que yo os traigo es mi particular forma de hacerlo, con las cantidades para que os sirvan de guía. Espero que os guste.
Necesitaremos:
- 2'5-3 kg de tomates maduros.
- 1 cebolla mediana.
- 2 pimientos verdes pequeños.
- 2 pimientos rojos pequeños.
- 2 pepinos pequeños.
- 1 ajo.
- 250 ml de agua.
- 75 ml de aceite de oliva.
- 75 ml de vinagre de vino blanco.
- 2 cucharaditas de postre de sal.
- 1 cucharadita de postre de comino molido.
- 1 trozo de pan, más o menos 1/4 de barra de pan (opcional).
Suele servirse frío en los meses calurosos de verano. El origen del actual gazpacho es incierto, aunque se le considera un plato del interior de Andalucía, donde el aceite de oliva y los productos de la huerta son abundantes, y los veranos muy secos y calurosos, por esta razón se le conoce comúnmente como gazpacho andaluz. A pesar de ello el origen del gazpacho como plato "desmigado" es anterior al uso de hortalizas en su elaboración y data de la época de Al-Ándalus.
El gazpacho primigenio era una mezcla de pan desmigado, aceite oliva y vinagre, que alimentó durante siglos a los campesinos ibéricos del sur de España y Portugal. Actualmente hay diferentes versiones tanto frías como calientes. Entre las frías están el ajoblanco y el salmorejo. Y entre las calientes los gazpachos manchegos o galianos.
Ahora que están de moda las bebidas desintoxicantes y adelgazantes, os invito a leer un artículo de un conocido periódico en el que compara éstas bebidas verdes y amargas que tanto están de moda, con los beneficios del gazpacho (sin pan) y sus propiedades. Porqué beber éstas bebidas cuando en España llevamos siglos haciendo la mejor de todas, el gazpacho. En fin, para gustos los colores, y todo en ésta vida es respetable. Podéis leer el artículo aquí.
Hay infinidad de recetas de gazpacho, todas con una base común, y la que yo os traigo es mi particular forma de hacerlo, con las cantidades para que os sirvan de guía. Espero que os guste.
Necesitaremos:
- 2'5-3 kg de tomates maduros.
- 1 cebolla mediana.
- 2 pimientos verdes pequeños.
- 2 pimientos rojos pequeños.
- 2 pepinos pequeños.
- 1 ajo.
- 250 ml de agua.
- 75 ml de aceite de oliva.
- 75 ml de vinagre de vino blanco.
- 2 cucharaditas de postre de sal.
- 1 cucharadita de postre de comino molido.
- 1 trozo de pan, más o menos 1/4 de barra de pan (opcional).
viernes, 29 de mayo de 2015
Pastel de leche merengada con migas de galleta y chocolate
L Con el calor apetecen recetas fresquitas y nos gusta buscar postres diferentes, qué os parece si damos una vuelta de tuerca al pastel de leche merengada que ya hicimos para que sea más apetecible? Podéis ver la receta aquí.
Vamos a cambiar la receta añadiendo chocolate y galletas, una mezcla que, creo, la enriquece y le da un toque especial a éste delicioso postre, motivo por el cual esta vez no usé queso crema, para que fuera más ligero; pero se puede usar igualmente, lo dejo a vuestra elección.
Necesitaremos:
- 1litro de leche entera.
- 1/2 litro de nata para montar.
Vamos a cambiar la receta añadiendo chocolate y galletas, una mezcla que, creo, la enriquece y le da un toque especial a éste delicioso postre, motivo por el cual esta vez no usé queso crema, para que fuera más ligero; pero se puede usar igualmente, lo dejo a vuestra elección.
Necesitaremos:
- 1litro de leche entera.
- 1/2 litro de nata para montar.
- 2 sobres para preparar cuajada.
- Piel de limón, palo de canela y 4-5 semillas de cardamomo.
- Azúcar al gusto (4-5 cucharadas).
- 1 tarrina de queso crema (opcional).
- 1 paquete de galletas tipo María.
- Cobertura de chocolate negro o con leche.
- 200 grs de azúcar, 4 cucharadas de agua y una gotas de limón para el caramelo.
Lo primero que haremos es poner la leche, en un cazo, al fuego. Le añadimos la piel de limón, el palo de canela y las semillas de cardamomo abiertas (lo podemos hacer con la uña). Cuando comience a hervir, bajamos el fuego y lo dejamos cocer unos 10 min. Pasado el tiempo lo tapamos y dejamos infusionar. Este proceso me gusta hacerlo el día anterior para que infusione 24 horas y tenga mucho más sabor; cuando se enfría la leche, la pongo, sin colarla, en un recipiente con tapa, y la dejo en la nevera hasta el día siguiente. Luego la saco 15 min antes de empezar, la cuelo para retirar la piel de limón, la canela y el cardamomo y listos. Tendremos una deliciosa leche merengada, que servida fresquita es una deliciosa merienda para los niños, en los días tan calurosos que se avecinan.
El siguiente paso es caramelizar el molde, pondremos el azúcar con el agua y unas gotitas de zumo de limón en un cazo. Lo removemos un poco y lo dejamos hervir hasta que tome un color dorado, lo vertemos en el molde y lo extendemos bien por el fondo, con cuidado de no quemarnos, y lo dejamos enfriar.
Volvemos a poner la leche al fuego, reservando un vaso en el que vamos a diluir los sobres de cuajada, y en cuanto comience a hervir añadimos la nata, el azúcar y la cuajada bien disuelta en el vaso de leche fría. Lo removemos muy bien y esperamos que vuelva a hervir, en ése momento bajamos el fuego y lo dejaremos cocer 5 min sin dejar de remover.
Pasados los 5 min, apagamos el fuego y, con mucho cuidado, lo volcamos en el molde caramelizado.
Lo dejaremos templar 10 min en los que irá cuajando el pastel, mientras vamos a picar las galletas. Yo lo hice en el mortero para que quedara una miga gruesa, si lo hacemos con la batidora o accesorio de picar, nos quedará un polvo más fino, en cualquier caso al gusto de cada un@. Pasados los 10 min espolvoreamos la galleta en la superficie del pastel (recordar que luego será la base), reservando parte de la galleta para decorar el pastel a la hora de emplatarlo.
Mientras las galletas se adhieren a la superficie iremos derritiendo la cobertura de chocolate al baño maría y cuando esté un poco templado lo volcamos encima de las galletas, sin que llegue al borde del molde. Lo dejaremos reposar en la nevera un mínimo de 6 horas para que cuaje perfectamente y se pueda desmoldar.
A la hora de desmoldarlo, le pasamos la punta de un cuchillo por el borde para despegarlo, y con cuidado, lo emplataremos en una fuente, como si le diéramos la vuelta a una tortilla.
Lo decoramos con caramelo y la galleta que habíamos reservado, y a disfrutar de un delicioso y fresquito pastel que hará las delicias de los niños, y seguro que de los mayores.
- Piel de limón, palo de canela y 4-5 semillas de cardamomo.
- Azúcar al gusto (4-5 cucharadas).
- 1 tarrina de queso crema (opcional).
- 1 paquete de galletas tipo María.
- Cobertura de chocolate negro o con leche.
- 200 grs de azúcar, 4 cucharadas de agua y una gotas de limón para el caramelo.
Lo primero que haremos es poner la leche, en un cazo, al fuego. Le añadimos la piel de limón, el palo de canela y las semillas de cardamomo abiertas (lo podemos hacer con la uña). Cuando comience a hervir, bajamos el fuego y lo dejamos cocer unos 10 min. Pasado el tiempo lo tapamos y dejamos infusionar. Este proceso me gusta hacerlo el día anterior para que infusione 24 horas y tenga mucho más sabor; cuando se enfría la leche, la pongo, sin colarla, en un recipiente con tapa, y la dejo en la nevera hasta el día siguiente. Luego la saco 15 min antes de empezar, la cuelo para retirar la piel de limón, la canela y el cardamomo y listos. Tendremos una deliciosa leche merengada, que servida fresquita es una deliciosa merienda para los niños, en los días tan calurosos que se avecinan.
El siguiente paso es caramelizar el molde, pondremos el azúcar con el agua y unas gotitas de zumo de limón en un cazo. Lo removemos un poco y lo dejamos hervir hasta que tome un color dorado, lo vertemos en el molde y lo extendemos bien por el fondo, con cuidado de no quemarnos, y lo dejamos enfriar.
Volvemos a poner la leche al fuego, reservando un vaso en el que vamos a diluir los sobres de cuajada, y en cuanto comience a hervir añadimos la nata, el azúcar y la cuajada bien disuelta en el vaso de leche fría. Lo removemos muy bien y esperamos que vuelva a hervir, en ése momento bajamos el fuego y lo dejaremos cocer 5 min sin dejar de remover.
Pasados los 5 min, apagamos el fuego y, con mucho cuidado, lo volcamos en el molde caramelizado.
Lo dejaremos templar 10 min en los que irá cuajando el pastel, mientras vamos a picar las galletas. Yo lo hice en el mortero para que quedara una miga gruesa, si lo hacemos con la batidora o accesorio de picar, nos quedará un polvo más fino, en cualquier caso al gusto de cada un@. Pasados los 10 min espolvoreamos la galleta en la superficie del pastel (recordar que luego será la base), reservando parte de la galleta para decorar el pastel a la hora de emplatarlo.
Mientras las galletas se adhieren a la superficie iremos derritiendo la cobertura de chocolate al baño maría y cuando esté un poco templado lo volcamos encima de las galletas, sin que llegue al borde del molde. Lo dejaremos reposar en la nevera un mínimo de 6 horas para que cuaje perfectamente y se pueda desmoldar.
A la hora de desmoldarlo, le pasamos la punta de un cuchillo por el borde para despegarlo, y con cuidado, lo emplataremos en una fuente, como si le diéramos la vuelta a una tortilla.
Lo decoramos con caramelo y la galleta que habíamos reservado, y a disfrutar de un delicioso y fresquito pastel que hará las delicias de los niños, y seguro que de los mayores.
domingo, 24 de mayo de 2015
Panna-cotta de calabaza y chocolate
Este mes en el reto de "Color y Sabor de temporada" nos propusieron la calabaza como verdura. Y la verdad es que tenía en mente un postre sencillo, pero delicado de sabor y agradable al paladar. Mezclar la calabaza con chocolate siempre es un triunfo asegurado, pero si le añades la delicadeza da la panna-cotta, pues subes a otro nivel.
Necesitaremos:
- 500 ml de nata para montar.
- 100 ml de leche del tiempo.
- Azúcar al gusto ( yo usé 4-5 cucharadas ).
- 1 tableta de chocolate con leche.
- 150 grs de calabaza cocida.
- 4 hojas de gelatina neutra.
- 1 cucharada de esencia de vainilla.
Como necesitamos la calabaza cocida, vamos a empezar por ahí. El peso es de la fruta ya cocida, por lo que cortaremos una rodaja de la calabaza de unos 200-225 grs, aproximadamente, para compensar el volumen que se pierde al cocerla. Pelamos la corteza de la calabaza, la troceamos y la cocemos en abundante agua, hasta que esté blanda, unos 10-15 min.
Cuando esté cocida la escurrimos muy bien, y la dejamos enfriar.
Necesitaremos:
- 500 ml de nata para montar.
- 100 ml de leche del tiempo.
- Azúcar al gusto ( yo usé 4-5 cucharadas ).
- 1 tableta de chocolate con leche.
- 150 grs de calabaza cocida.
- 4 hojas de gelatina neutra.
- 1 cucharada de esencia de vainilla.
Como necesitamos la calabaza cocida, vamos a empezar por ahí. El peso es de la fruta ya cocida, por lo que cortaremos una rodaja de la calabaza de unos 200-225 grs, aproximadamente, para compensar el volumen que se pierde al cocerla. Pelamos la corteza de la calabaza, la troceamos y la cocemos en abundante agua, hasta que esté blanda, unos 10-15 min.
Cuando esté cocida la escurrimos muy bien, y la dejamos enfriar.
domingo, 17 de mayo de 2015
Tarta Saint Honoré
La tarta Saint-Honoré es un pastel que recibe el nombre en honor del santo patrón de los pasteleros y panaderos: el santo Honoratus de Amiens (Saint-Honoré) obispo de la diócesis de Amiens. Otras afirmaciones mencionan que recibe el nombre de la calle en la que se localizaba la pastelería donde empezó a dispensarse, alrededor de 1946, por un pastelero llamado Chiboust, que tenía una pastelería en la Rue Saint Honoré de París. Con este pastel quiso rendir homenaje tanto al santo y panaderos y pasteleros parisinos, como a la calle donde se ubicaba su pastelería. Y se rindió homenaje a si mismo dando su propio nombre al relleno del pastel, la crema Chiboust.
Se elabora con profiteroles elaborados con pasta choux montados en una base, se rellena de crema Chiboust (hecha con crema pastelera y merengue italiano, aligerada con clara de huevo batida) y nata montada.
En nuestro caso haremos la tarta con una base de masa quebrada, la crema Chiboust la prepararemos mezclando crema pastelera y nata montada y rellenaremos los profiteroles para darle aun más sabor, y los pegaremos con caramelo para el montaje final de la tarta.
Pero lo importante es la tarta y lo deliciosa que está, asi que vamos a por la receta.
Necesitaremos:
Para la pasta choux:
- 125 ml de agua. - 250 ml de leche.
- 35 grs de mantequilla. - 50 grs de mantequilla y 50 grs de manteca.
- 75 grs de harina de fuerza. - 150 grs de harina.
- 2 huevos. - 4 huevos.
- Una pizca de sal. - Una pizca de sal.
Como veis he puesto dos recetas para la pasta choux, la tradicional (izquierda) y la que yo hago (derecha) que queda mucho más sabrosa. Se hacen de la misma manera y se hornean igual, la diferencia se nota al comerlos, tienen mucho más sabor.
Ponemos en un cazo al fuego la leche, la mantequilla, la manteca y la sal. Cuando comience a hervir añadimos la harina, bajamos el fuego, y sin dejar de remover, añadimos un huevo, hasta que no se haya integrado del todo no añadimos el siguiente; y así con el resto de los huevos. Cuando terminemos, retiramos del fuego y dejamos reposar. Tiene que quedar una masa homogénea y que se despegue de las paredes.
martes, 12 de mayo de 2015
Pan perdido
Este postre tiene muchas semejanzas con muchos otros, pero no se parece a nada que hayamos hecho antes; puede parecer un pudin, puede parecer un flan, incluso puede llegar a parecerse a una tarta, pero aunque tenga mucho en común con todos, el resultado final es completamente diferente, y que podremos cambiar a voluntad con tan sólo variar la cantidad de pan. Vamos a verlo.
Necesitaremos:
- 5 huevos.
- 200 grs de azúcar.
- Pasas y orejones (en mi caso usé 75 grs de ciruelas pasas, pero es al gusto).
- Licor dulce (tipo Cointreau ó naranja, yo usé éste último).
- Pan duro.
- 1/2 litro de leche.
- Ralladura de 1 naranja y 1 limón.
- 2 manzanas.
- Canela en rama y en polvo y azúcar para espolvorear.
- 5 semillas de cardamomo.
Esta vez usé media barra de pan para torrijas que tenía guardado hacía varios días; y como antes os comentaba, con tan sólo variar la cantidad de pan, cambiaremos el resultado del postre a nuestro gusto, interesante, verdad?
Empezaremos por poner la leche en un cazo al fuego con el palo de canela y las semillas de cardamomo, que habremos abierto con la uña o un golpecito, y coceremos a fuego medio 5 minutos. Pasado el tiempo apagamos el fuego y lo tapamos para que infusione unos 10 minutos.
viernes, 8 de mayo de 2015
Polos de gelatina de leche merengada
Cuando pensamos en polos ó helados siempre nos viene a la mente un producto congelado, de hielo o de chocolate, pero siempre con mucha grasa. Pues bien, os presento otra forma de comer los polos, sin congelar y completamente naturales. Cualquiera podrá hacerlos ya que no se necesita ni heladora ni congelador y además serán un postre ó merienda perfecto para los niños, que a buen seguro les encantará por su sabor y textura y que estarán encantados de colaborar en su elaboración. En éste caso los hice en moldes de polos para hacerlos más atractivos, pero se pueden presentar perfectamente en copas ó vasitos. Son muy sencillos de hacer y los tendremos listos en un periquete.
Necesitaremos para 5-6 polos:
- Medio litro de leche.
- 1 sobre de gelatina neutra.
- Cáscara de naranja ó limón.
- Palo de canela.
- 4-5 semillas de cardamomo (opcional pero altamente recomendable).
- Azúcar al gusto.
Lo primero que haremos es poner la leche en un cazo junto a la cáscara de naranja y/o limón, la canela y las semillas de cardamomo. Lo dejamos hervir 5 minutos a fuego medio, cuando esté apagamos el fuego y lo dejamos reposar, tapado, 10-15 minutos para que infusione. Pasado el tiempo colamos la leche para retirarle cualquier resto.
Necesitaremos para 5-6 polos:
- Medio litro de leche.
- 1 sobre de gelatina neutra.
- Cáscara de naranja ó limón.
- Palo de canela.
- 4-5 semillas de cardamomo (opcional pero altamente recomendable).
- Azúcar al gusto.
Lo primero que haremos es poner la leche en un cazo junto a la cáscara de naranja y/o limón, la canela y las semillas de cardamomo. Lo dejamos hervir 5 minutos a fuego medio, cuando esté apagamos el fuego y lo dejamos reposar, tapado, 10-15 minutos para que infusione. Pasado el tiempo colamos la leche para retirarle cualquier resto.
miércoles, 22 de abril de 2015
Charlota de limón
Nuevo plato para el Reto "Color y Sabor de Temporada" de este mes. Después de hacer el plato con pimiento que era la verdura elegida, toca postre con la fruta que es el limón. Así que me decanté por hacer una Charlota de limón, un postre de origen francés que consiste en alternar capas de crema de limón con capas de bizcochos o galletas. He de decir que lo he hecho a la manera tradicional, es decir, una crema ligada al fuego con nata y limón; un postre para el enamorado del limón, en el que se saborea todo el ácido del limón con el toque dulce justito. Lo normal es que las recetas de ahora vengan con leche condensada, pero creo que quita la esencia del postre, disfrazando el toque ácido que caracteriza a ésta fruta amarilla que es el limón.
Necesitaremos.
- Un paquete de bizcochos de soletilla.
- 2 limones.
- 3 yemas de huevo.
- 150 grs de azúcar.
- 200 ml de nata.
- 2 cucharaditas de maizena.
Lo primero que haremos es forrar una flanera o molde para hacer flanes con los bizcochos, apretándolos con suavidad a las paredes para que adquieran la forma del molde, y en el fondo también.
Necesitaremos.
- Un paquete de bizcochos de soletilla.
- 2 limones.
- 3 yemas de huevo.
- 150 grs de azúcar.
- 200 ml de nata.
- 2 cucharaditas de maizena.
Pimientos rellenos de codorniz
Ya termina el mes y eso significa que tenemos nuevo Reto "Color y Sabor de Temporada"; este mes la verdura elegida fue el pimiento y la fruta el limón. Enseguida tuve claro el plato que iba a hacer, pimientos rellenos de codorniz, un plato diferente por el concepto y la presentación, y con una mezcla de sabores deliciosos.
Necesitaremos:
- 4 pimientos rojos grandes.
- 4 codornices.
- Un rulo de queso de cabra.
- 200 ml de nata.
- 4 cucharadas de pan rallado con perejil.
- 1 vaso de sidra.
- Sal y pimienta.
Lo primero que haremos es lavar los pimientos, y con mucho cuidado cortaremos la parte superior de los pimientos que nos servirán como "tapa". Las retiramos y les quitamos las semillas, les ponemos sal por dentro y reservamos.
Limpiamos las codornices y las repasamos con el soplete para quitar los posibles restos de plumas, las lavamos y salpimentamos; las podemos poner dentro unas hojitas de hierbabuena.
En un cazo, al fuego, ponemos la nata a calentar y le añadimos el queso cortado en trozos, para que se derrita, sin dejar de remover. Podemos pasar la batidora para que quede la salsa sin grumos. La dejamos enfriar y le añadimos el pan rallado, removiendo para que quede bien ligado.
Necesitaremos:
- 4 pimientos rojos grandes.
- 4 codornices.
- Un rulo de queso de cabra.
- 200 ml de nata.
- 4 cucharadas de pan rallado con perejil.
- 1 vaso de sidra.
- Sal y pimienta.
Limpiamos las codornices y las repasamos con el soplete para quitar los posibles restos de plumas, las lavamos y salpimentamos; las podemos poner dentro unas hojitas de hierbabuena.
En un cazo, al fuego, ponemos la nata a calentar y le añadimos el queso cortado en trozos, para que se derrita, sin dejar de remover. Podemos pasar la batidora para que quede la salsa sin grumos. La dejamos enfriar y le añadimos el pan rallado, removiendo para que quede bien ligado.
miércoles, 15 de abril de 2015
Hamburguesa de pollo y espinacas
Resulta que hoy, día 15 de Abril, es el día de la hamburguesa y unos amigos blogueros hemos creado, con el hashtag #DiadelaHamburguesa, un evento en el que cada uno publicará su interpretación de este clásico, que podéis ver aquí.
Con mi propuesta quiero salir del típico bollo de pan con sésamo y carne, y lo que hecho ha sido preparar un bocadillo,con una buena barra de pan de picos muy crujiente, y para que los niños coman verdura, he mezclado la carne de pollo con espinacas. Podéis ver la preparación de la carne picada en ésta receta, y una vez preparada le añadimos las espinacas picadas.
Las hacemos a la plancha, y cuándo estén a nuestro gusto, apagamos el fuego, las cubrimos con dos lonchas de queso cheddar y tapamos la sartén con una tapadera, unos minutos, para que el queso se derrita y se pegue encima de la carne, todo un clásico.
En la sartén haremos a la plancha dos buenas rodajas de cebolla morada, y las ponemos encima de la carne.
Abrimos el pan a lo largo, untamos la parte de abajo con mostaza a la miel y ponemos las hamburguesas.
Y para darle un toque aún más especial, en vez de ponerle las típicas rodajas de tomate y lechuga, vamos a preparar una ensalada de canónigos, lechuga rizada y tomate raf, que aliñaremos con aceite de oliva y vinagre balsámico de módena. Ponemos un poco de ketchup y mahonesa encima de la carne y la cebolla y terminamos de cubrirlo con la ensalada.
Y ya solo queda disfrutar de éste delicioso bocadillo de hamburguesa, una interpretación diferente de éste clásico, muy sana y que seguro que le encantará a los niños, y a los no tan niños,
Con mi propuesta quiero salir del típico bollo de pan con sésamo y carne, y lo que hecho ha sido preparar un bocadillo,con una buena barra de pan de picos muy crujiente, y para que los niños coman verdura, he mezclado la carne de pollo con espinacas. Podéis ver la preparación de la carne picada en ésta receta, y una vez preparada le añadimos las espinacas picadas.
Las hacemos a la plancha, y cuándo estén a nuestro gusto, apagamos el fuego, las cubrimos con dos lonchas de queso cheddar y tapamos la sartén con una tapadera, unos minutos, para que el queso se derrita y se pegue encima de la carne, todo un clásico.
En la sartén haremos a la plancha dos buenas rodajas de cebolla morada, y las ponemos encima de la carne.
Y para darle un toque aún más especial, en vez de ponerle las típicas rodajas de tomate y lechuga, vamos a preparar una ensalada de canónigos, lechuga rizada y tomate raf, que aliñaremos con aceite de oliva y vinagre balsámico de módena. Ponemos un poco de ketchup y mahonesa encima de la carne y la cebolla y terminamos de cubrirlo con la ensalada.
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